Mostrando entradas con la etiqueta viejos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viejos. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de enero de 2014

Flores color agua





Dame un concepto
Una idea
Un color agua
Dámelo, mientras lo prendes

Que hermoso lugar
Te escuche amarme
Deja todo y que marejada nos lleve
¡Mira la aurora!

Enciéndelo
Y cierra tus ojos
Hay flores color agua
Mira lo lindos que somos

Que hermoso lugar
Hay aves en la galaxia...
Ahora cierra el concepto
Y abre los ojos

lunes, 25 de noviembre de 2013

Luces amarillas lejanas




Drogado
Hipnosis de sonidos
Las personas caminan lentas ahora.
Todo es tan lento.

Mira ese marasmo.
Mira cómo se mueve.
Mira las casas.
Tienen tan bajo el techo.

Los dedos.
Mira mis dedos
La sensibilidad.
Pulsan leves.
Luces amarillas lejanas.

Me electrizan.
Me drogan.
Forman un rayo.
Cuidado! Se acerca el rayo

domingo, 11 de agosto de 2013

Marinero de altamar



Marinero del altamar
Dime a donde vas
No tienes puerto
El destino te va a guiar

Te vi caer
Pero no te vi ahogar
Solo encendiste un cigarro
Y vi la bocanada partir

El barco que naufraga
Es el que no zarpa
Peor que la marejada
Es no ver la marejada

Marinero del altamar
Te vi partir y no volver
Dijiste que era tarde volver
Siempre es tarde para volver. Siempre

viernes, 24 de mayo de 2013

Muletilla



La música dejó de escucharte. Ya no eres más noche. No eres más luna. Quizá nunca lo fuiste. Quizá nuca lo serás. Tu oscura lengua se aclara inexorablemente y vas perdiendo sangre. Ya perdiste tanta sangre que andas enflaqueciendo de identidad.

Te gusta tanto el ocaso que ahora te hayas un acaso. Si alguna vez fuiste oscura, el sol te aclaró demasiado. Tu repetición cansó a la nubazón. Ninguna nube quiere llover sobre ti. Ahora tienes leucemia, porque hasta tu sangre te traiciona.

La noche te dio la espalda. Incluso a ti, que te gusta la noche. Tu sonrisa se hizo tan inestable como el invierno limeño. Te colocaste la pañuelo negro y de tanto uso se hizo blanco. Ahora, la música dejó de escucharte.  Ahora eres muletilla.

lunes, 20 de mayo de 2013

Comer y ver comer




Buscaron encontrarle el sabor a la ensalada. Los limones y tomates rodaban sobre la mesa, mientras las cebollas yacían remojadas en un recipiente con agua. Los muchachos se alistaban a preparar la mesa, sus ánimos se alimentaban de las ansias de comer y ver comer. La música sonaba pornográfica.

Con la pizza servida, la ensalada lista y el vino aún cerrado, se sentaron a comer y ver comer. Quizá una extraña sensación de caníbales los empezaba invadir. El muchacho, de piel tersa, no distinguía los procesos de mezcla de la comida. Su voraz apetito lo invadía a servirse de todo aquello que podía comer. El apetito puede ser voraz, y los dientes obedecen a un deseo.

La mujer, intuitiva, centraba su atención en comer despacio y con cautela. Su hambre no contenía la esperanza de ser animal, comía hasta donde quería, hasta donde podía. El apetito puede ser voraz, pero los dientes obedecen a la razón.

De alguna forma las personalidades mordían la pizza con diferentes intensiones. La ensalada aportaba frescura a los paladares que sentían al limón recorrer sus gargantas. Tal cual recorre la  creatividad en un amor conyugal.

Eran las 8 de la noche, el vino se abrió luego de comer el postre. El muchacho había esperado el postre hacia mucho. Sus intenciones se hacían tangibles, se podían morder. El postre constituía el lado libidinoso de la cena. La mujer también comió del postre, pero quizá el postre no comerá de ella.

Y el vino navegaba en bocas ajenas. Humectaba la noche y los labios. Nada sabe mejor que un beso sabor a vino. Quizá sea al vino a quien le guste besar. Aquellos muchachos nunca lo llegarán a saber, pues la cena nunca trascendió. El muchacho distraído y la chica mojigata agudizaron sus identidades y el vino nunca fue ‘besado’.

Alguien se levanto de la mesa, ya había comido y bebido, la cena había concluido ¿Para que continuar sentado? Mientras otra persona permanecía en su sitio, esperando que las palabras y el vino sirvan para sellar un momento. No se entendieron. Discutieron. Se amistaron. Volvieron a discutir… Un momento se hace eterno en una cena y de una cena no se hizo un momento.

Las 9 de la noche y la cama estaba vacía, alguien lloraba en el baño, mientras afuera una persona fumaba su tercer cigarrillo. Ya habían comido y ya habían visto ver comer.







Breves ideas sucias





Al costado de las botellas de agua, hay breves ideas amontonadas en la mesa, tan sucias como la mesa misma, maloliente, desmejorada y desordenada. Moscas y gusanos luchan devorar cualquier residuo. En ese muladar sórdido, sumido en la inexorable bohemia que la rodea, las botellas de agua parecen afectadas por un verde moho pestilente que crece a su interior.

Los surcos de la sabana son tan pequeños como las ganas de despertar de aquel hombre. No hay reloj de tiempo, solo hay uno que apenas diferencia el día de la noche. Ahora mismo estamos de noche, la luna fea y gorda no aviso cuando se encendió. Los surcos de la sabana se mueven al leve movimiento de los pies de aquel hombre.

La mesa de noche, que nunca amanecerá y será siempre de noche, carga a un pequeño ventilador, indispensable para amortiguar el cruel calor que azota en la habitación y para promover el descanso de aquel hombre. El sol descendido, dejó las llamas de su odio en el interior de la cama y en el interior de aquel hombre.

Durmiendo boca abajo, el hombre mordía la almohada, dejando que el sueño vague por su cuerpo. El vicio de dormir es el éxtasis del silencio. El silencio duerme todo el tiempo. Su mama no se atreve a despertarlo, es todo un dormilón.

Sobre la mesa, las breves ideas pestilentes continúan descansando sobre la mesa. No piensan cual será su devenir, capaz ni siquiera piensan. Nadie las conoce, ha sido discriminadas por ser  muy sucias, muy sórdidas, muy sátiras.

En la esquina de la habitación, hay ropas diversas; diferentes colores, tamaños, diseños, tan diferentes que el sexo no diferenciaba que ropa usar. El sexo no sabe que ropa usar, todo le queda y nada le queda a la vez. Que complicado es el sexo.

El sueño no va despertar nunca, se llevó un soldado desertor. Se fueron exiliados donde nadie los reconozca. Llegarán al bosque, donde los espera un río. Allí se quitaran la ropa y en un verde día, descasarán.

Mientras en la habitación, el hombre continuará durmiendo y las breves ideas sucias esperarán por alguien que las despierte. 


miércoles, 8 de mayo de 2013

Con Spinetta, desnudo en mi eter





















La bisagras de la puerta del cuarto se rasgan para abrir, están tan viejas que riñen entre si. Todo conspira para asesinar cualquier posibilidad de silencio. Y cuando la quietud para soplar en el viento, siempre queda alguna reminiscencia de ruido. En Tarapoto no existe el silencio. Siempre hay algo sonando.

El espejo se quiebra a la melodía Spinettana. El ‘flaco’ se sentó a las faldas de la cama, me miraba mientras cantaba con guitarra en mano, derritiendo a esa melodía, como queriendo desvestir la fina ropa blanca de aquella chica hermosa, como masturbarte el cerebro, como desnudar la voz de María Calas…

Me arroje a la cama abrumado de libertad, creo que no existe mayor placer que el sonido. Que el acorde es la morfología de la vida, que nadamos en piletas gigantes y flotamos de placer mientras huimos en estado de narcosis, alucinados como aves drogadas.

Cogí mis sentidos, mis dedos meñiques y emprendí viaje. Esa canción era un bálsamo para mis pies. Un jardinero que temprano amaneció, me desatormentó para enseñarme a su hermosa serpiente que viajaba por la sal.

Continuaba remolcándome en la cama. Spinetta no deshiilachaba las hojas del viento, sino al viento mismo, se mimetizaba con el. Su guitarra y su voz es el cáncer del cual estoy condenado. Y la metástasis avanza irremediablemente. No tengo cura.

Gracias por todo ‘flaco’. No puedo evitar fumar el riff que expones a diario en este otoño tardío. No he hecho esto por nadie. Y por nadie lo hare. También se lo debo a Gustavo. Mi sospecha es que está perdido en algún puente amarillo. (Regresa Gus, ya pasó el temblor)

Ya las bisagras se rasgan ahora en Lima, acá tampoco parece existir el silencio. Las luces oscurecen temprano sin las progresivas melodías spinettanas. Mañana es mejor al lado de la muchacha de ojos de papel. Pienso que, estas ahí, ahí, muy cerca flaco. Gracias por invitarme el durazno sangrando. Nunca probé nada mejor.

lunes, 13 de agosto de 2012

Dulce manzana




Soy mi vicio
Soy mi propia endorfina
El después mató al antes
Que dulce esta manzana…umm

No hay antidoping para los sonidos
¿Y dónde está el freno? 
Uy, presione el acelerador
Que dulce esta manzana…umm

Renuncié al trabajo
Esa ave no vuela, ¡planea!
El aire va cambiar
Que dulce esta manzana…umm

La casa tiene tantas puertas
Y la de salida es tan bonita
Allá afuera, la acera es larga
Y yo siempre comeré manzanas

miércoles, 4 de julio de 2012

Latir(te)


Tus energías emergen al iniciarte
Salivas balbucean bajo el vientre
Muérdeme suave
Acércate lenta y perdida

Enciende el incienso
Tu corta falda te luce tan altiva
Retrocederé al verte avanzar
Dejaré que el viento rompa las persianas

Nadaré en tus labios
Bucearé en tus pieles
Ahogaras mi lengua
Tomaras el timón de mi barco

Beberás de mi vaso
Tomare de tu vino
Mi vaso llenará tu botella
Mi curiosidad es más grande que tus miedos

Busca las anfetaminas ya
Serás mi dopamina esta noche
Las pastillas azules están en tus labios interiores
Mi dínamo nace en tu cavidad

La bocanada incendiara la habitación
Romperemos los vasos
Nuestros animales nos emanciparán
Déjemelos gobernar

Trazaré un sendero en tus curvas
Bifurcare mi ruta
Mi camino es largo
Pero mi tren no se detiene

Cabalgaras zigzageante
Mis hombros recorren tus muslos
Nuestros caníbales lucen lascivos
 Y tenemos tanta hambre…

Las estrellas se extinguirán
La luna tan roja
Tus dedos lujuriosos seducen
Y mi nave no descansa

Al amanecer absorberemos nuestras endorfinas
Fumaremos opio dos veces
Y en estado de narcosis nos envolveremos
¿Hay litio para nuestra sed?

Ya es tarde, se hizo de día
Viajaremos en parapente por la habitación
Luego exhalaremos el periplo
Vestiremos el disfraz de humanos y nuevamente a andar…

domingo, 4 de marzo de 2012

Apaga la luz



Hay ligas en mi mano izquierda
Deberán ser más diestras. Que bueno esta ligar

Hay mucha sangre en el diván anterior
Y hay marihuana en el diván posterior

Días de alcohol
Tengo una sed aún de día.

¿Tienes ganas de algo?
Entonces intentémoslo todo.

Ya es tarde, tengo sueño
Espero no soñar mucho, mañana ya parece ser hoy…

Tracción en mi mano. Soplo mis dedos
Mi mano siempre húmeda. La miras y la envidias

Esa rubia te miro… siempre tan arriba
Podrías observarla mientras te mira, desde abajo hacia arriba.

Hay ligas en mi mano izquierda
Me como las ligas. Lo mejor es que son de distintos colores


No olvides apagar la luz

domingo, 26 de febrero de 2012

DIÁMETROS


Tal vez anoche perdí algún anillo
Las boyas de mi mar no tienen límites
Cuando nades, no olvides disfrutar cada braseada
Tal vez perdí algún anillo, pero me quedan muchos dedos

Me llamaron por teléfono
Quizás hoy seas el desmonte
Quizás otros utilicen el desmonte como abono…
¿Contestar el teléfono? Bah…

Hay botellas vacías en la ventana
Tengo botas que no suelo usar
Tengo también una rosa, la siembro cuando me pongo las botas
Hay botellas tan vacías en la ventana, que colocaron flores en ellas.

Tengo un perro que se llama Chispas
Mi cuidad tiene parlantes altos
Los parlantes truenan electrizantes y suenan en ciudades vecinas
¿Te cuesta hablar? Ládrame. Ups!  ¡Chispas!

¿Bailas?
Vino Moisés y despejo también los cielos
Vino ‘Alejito’ y me regaló dos hepabiontas
¿Bailas? Ah, casi olvido que enferma estás

Estoy azulado
Hoy no quiero a héroes
Hoy quiero tomarme una soda. Quiero Soda Stereo
Estoy azulado, y me encanta cambiar de color

La luz pulsa. Me impulsa
El pulso es turquesa
Alegorías en mi cabeza
Mucha luz ciega la vista. No importa, no importa. Más luz

La medida no es el metro
Demasiado suspiro y bostezo allá adentro
Aquí afuera, se permite nadar como el salmón
Dame diámetros

sábado, 25 de febrero de 2012

A dormir




Al despertar no suelo levantarme. Un giro aquí y allá, la cabeza se hunde entre los hombros. Posición fetal nuevamente y que continué el sueño. No existe algo más placentero que despertar y saber que puedes seguir durmiendo. El sueeeño… dormir… Ummm….Zzz… ¡Pero no! ¡Existe un mundo! ¡Qué maldad! ¿Para que existe?

Nadie nunca lo supo. Ni Heráclito, ni Aristóteles. Nadie. ¡Qué maldad! Sin embargo, existe una forma de burlarnos del mundo. De girar la cabeza y ver otro mundo. Cerrar los ojos, Apagar la televisión, no ser, huir y burlarse de la realidad: Dormir.

Por dormir se entiende: no hacer, no ser y lo peor, no vivir. La sociedad y los tiempos modernos han impreso un ritmo de vértigo del cual se desprende:
Mientras menos duermes, mas tiempo tienes
Más tiempo, más trabajo
Más trabajo, más dinero
Más dinero, más éxito.
Entonces, ¿Porque defender la idea de dormir?

Dormir es una forma breve de morir. Es decidir cuándo ver o no ver. Alejarse de la realidad. Dormir no es evadir, es sencillamente no ser, no actuar, es dormir. Dormir es todo un placer. Pero no queda ahí. Dormir es una decisión. Importante medida.

Al dormir podemos prescindir del tiempo y la distancia. Dormir nos sumerge en otro universo, un universo paralelo. Dormir permite olvidar o recordar, según tú quieras, pues en el ‘acto’ de dormir, tú eres el dueño de tu universo. Tú lo creas, tú lo construyes, tú lo destruyes y lo mejor: Tú elijes cuando y donde dormir. Cuando terminas el almuerzo o en el rincón de una combi.

Dormir es dormir, un ensayo del suicidio. Dormir es libertad. Y lo mas importante, dormir es la pausa para luego saber vivir.

 Saludos dormilones. Me voy a dormir