
La Catedral
Las calles limeñas guardan un enorme secreto a su paso. Tienen una mística, y a vez conservan el espíritu añejo y tradicional. Por muchas razones (muchas de ellas aun sin revelar) las calles limeñas conservan ciertas características comunes. Por esto, quiero agrupar todas ellas en una sola construcción que tiene mucho de mística y mucho de Lima: La Catedral
La primera fábrica catedralicia fue hecha de barro y estera (era pobre e improvisada), su origen se relaciona con la creación de la diócesis de Lima en 154.
El segundo edificio catedralicio se relaciona con el arzobispo Gerónimo de Loayza, este edificio era una iglesia modesta, luego de las guerras civiles entre españoles G. Loayza (1565) convocó a Alonso de Beltrán para que diseñase una nueva catedral tomando como modelo a la de Sevilla.
Para 1582 el virrey Martin Enríquez trajo al “arquitecto” Francisco de Becerra para que construyese una nueva Catedral para la Ciudad de los Reyes (Lima). Becerra fue quien realizó el trazo original de la Catedral (gótico tardío-renacentista), el cual no ha sufrido grandes modificaciones a pesar de los terremotos que han azotado la ciudad.
La catedral de Lima cuenta con la siguiente estructura: planta rectangular, una capilla mayor aislada y testero plano. Las bóvedas inicialmente fueron de arista, las cuales fueron cambiadas por bóvedas de crucería en 1615.
A fines del siglo XVII las bóvedas de cal y ladrillo fueron reemplazadas por otras de yeso y madera. Luego del terremoto de 1746 las bóvedas se hicieron con quincha y nervaduras de madera.
La estructura original de la catedral de cal y ladrillo fue reemplazada, luego del sismo de 1746, por una de madera y yeso.
Entre las “obras” de arte dentro de la Catedral de Lima destaca la escultura denominada “Virgen con el Niño” (1551) elaborada por Roque Balduque; las pinturas de Matías Maestro, entre las que resalta “La consagración de la Catedral por el obispo Gonzalo de Ocampo”
La catedral a través del tiempo ha demostrado ser cuna de lo más profundo de Lima. La actual y la añeja Lima. Sus transformaciones, entre estilos y épocas, no solo marcan la evolución de una construcción de cemento, sino más que eso.
Marcan la evolución de toda una ciudad y todas sus calles, pues la Catedral de una cuidad forma identidad importante de sus calles.
Por estos motivos Mi Catedral, refleja el lado más sensible, evolucionado y tradicional de Lima.
